Michael Jackson no deja de fascinarnos, incluso diecisiete años después de su muerte. En 2026 su memoria continúa viva y generando interés entre todos los públicos.
El reflejo del fenómeno ha sido el estreno en cines de Michael, el ambicioso biopic dirigido por Antoine Fuqua (Training Day, The Equalizer). La producción cuenta con un elemento tan atrayente como arriesgado: está protagonizada por Jaafar Jackson, sobrino directo del cantante e hijo de Jermaine, que debuta como actor en esta cinta.
Michael ha contado con un presupuesto de 155 millones de dólares y el respaldo del patrimonio del artista (The Michael Jackson Estate). Ese último detalle es importante, pues condiciona lo que la película decide mostrar al mundo.
Los años dorados de Thriller y Bad
La película arranca con los Jackson 5 en Gary, Indiana, y termina en una escena final con una potente carga simbólica que recrea el Bad Tour en Londres (1988). Michael sale al escenario con traje de gánster, sombrero y coleta, para interpretar Bad. La cinta concluye abruptamente tras esa actuación en la cima de su carrera, cerrando con la frase en pantalla «His Story Continues» (Su historia continúa).
Se trata de una decisión narrativa que nos muestra la infancia, el ascenso a la fama y la llegada a la categoría de mito en pleno apogeo. Esto ha sido objeto de numerosas críticas, que se muestran en desacuerdo ante la exclusión de todas las controversias posteriores sobre Michael Jackson.
Sin embargo, este final áspero que nos deja con Michael en la cumbre de la fama no deja de ser un “the end” al más puro estilo hollywoodense. ¿Qué pasa después de todos los finales felices que se empeña en vendernos la industria del cine? La única diferencia entre estos y el de la película Michael, es que en este caso somos espectadores privilegiados, sabiendo ya lo que ha de venir.
Por otro lado, el guion no elude mostrar en ciertos momentos el precio del talento extraordinario del rey del pop. Eso sí lo cuenta, probablemente con más detalle del esperado. Joe Jackson, el padre de Michael, aparece retratado sin piedad, como el hombre que convirtió el talento de sus hijos en negocio antes de que pudieran entender lo que estaba pasando.

El asombroso mimetismo de Jaafar Jackson
La interpretación de Jaafar Jackson puede resumirse en unas pocas palabras: ha bordado su papel. A primera vista el parecido físico con su tío no es extraordinario, pero por un lado la caracterización hace su parte y por otro, la presencia escénica de este actor debutante es increíble. La dramatización del primer moonwalk interpretando Billie Jean, por poner un ejemplo, es una fantasía. En algunas tomas solo se distingue al tío del sobrino porque el “rey del pop” tenía una complexión física casi etérea.
La banda sonora merece mención aparte. En grandes momentos musicales (el mencionado Billie Jean o las actuaciones con los Jackson 5) lo que se escucha es una mezcla de la voz de Jaafar con grabaciones originales de Michael Jackson, sin inteligencia artificial, todo grabado en directo en el set. El resultado es una experiencia que en pantalla grande funciona extraordinariamente bien.
Las recreaciones de los conciertos son otro punto fuerte. La película captura con mucho acierto la estética de los 80, pero además se cuida hasta el último detalle la recreación de la iluminación, la ropa y peinado de Michael-Jaafar, el escenario y las coreografías… En algunos momentos la ilusión es tan completa que casi se nos olvida que se trata de una réplica.

El mayor reto del joven actor Juliano Valdi
Otra actuación que se ha llevado grandes elogios ha sido la de Juliano Valdi, que interpreta a Michael de niño. El actor de 12 años se encargó de encarnar al rey del pop en la etapa de ascensión de los Jackson 5. Un dato curioso es que apenas coincidió con Jaafar en el rodaje, porque cada uno se preparó por separado, centrándose en su propio periodo del personaje.
Antes de presentarse al casting para el papel, Juliano ya tenía un Instagram con vídeos de baile virales. Parece ser que ya se sabía la coreografía completa de “Smooth Criminal”… ¡a los cinco años! Pero su verdadero desafío ante las cámaras no consistió en bailar o cantar como el rey del pop. Según él mismo confesó, lo más difícil fue la parte de la dramatización, y más específicamente llorar ante las cámaras, pues no tenía ninguna experiencia ni había tomado nunca clases de actuación.
Sin embargo, al final parece habérselas arreglado muy bien, pues las críticas a su actuación han sido unánimemente positivas, mucho más consistentes que las que recibe el resto de la película. De hecho, según algunos, su actuación ha sido lo mejor de la cinta, incluso por encima de la actuación de Jaafar o las recreaciones de los conciertos.

El icónico mono Bubbles en versión digitalizada
Se pueden echar en falta más o menos episodios canónicos en la vida de Michael, pero dejar fuera de su biopic a Bubbles habría estado fuera de lugar. El chimpancé aparece desde el momento en que entra en la vida de su dueño, cuando es aún un bebé. O mejor dicho, no aparece, porque no hay ningún simio real que se encargue de “interpretar” a Bubbles.
El chimpancé que vemos en la pantalla fue creado con imágenes en 3D (CGI), una decisión tomada para proteger el bienestar animal. Para ello, la productora Lionsgate trabajó en estrecha comunicación y asesoramiento constante con la organización PETA, que promueve el trato ético de los animales.
De hecho, PETA y Lionsgate emitieron un comunicado conjunto para aclarar que la aparición de Bubbles en pantalla se basa únicamente en hechos históricos, pero no pretende para nada alentar a tener primates de mascota. Aunque la solución es éticamente correcta, muchos espectadores acusaron el resultado digital de estar excesivamente antropomorfizado en sus expresiones, miradas y gestos.
¿Y dónde está hoy el verdadero Bubbles? Por si alguien se lo pregunta, actualmente tiene la friolera de 43 años, vive en el Center for Great Apes, un santuario para grandes simios en Florida, y en su tiempo libre pinta lienzos que se subastan para financiar su habitáculo. Increíble pero cierto: el mono de Michael Jackson también tiene obra artística propia.

El recelo de la crítica frente al aplauso del público
En cuanto a las críticas especializadas del filme, el patrón es muy claro: mientras que las actuaciones de Juliano Valdi y Jaafar Jackson recibieron elogios generalizados, la película en conjunto enfrenta una recepción dominada por valoraciones negativas.
La acusación más unánime de la crítica es que la cinta prioriza el espectáculo sobre la profundidad y evita cualquier visión contrapuesta sobre el personaje. La estructura responde a que el productor Graham King se aseguró los derechos poco después del estreno de Leaving Neverland, ante el inminente daño al legado de Michael Jackson.
Para poder usar las canciones originales del artista, King tuvo que negociar directamente con los herederos de Michael. Por esta razón el guion debía contar con su beneplácito, y esto se nota en el resultado final: una película enfocada en el espectáculo, los conciertos y la nostalgia musical pero dejando de lado los momentos más oscuros del protagonista.
Esto no es necesariamente un aspecto negativo. Un biopic no tiene obligación de ser un juicio público, y la decisión de centrarse en el artista y en el precio humano de su ascenso es totalmente legítima. Esto coincide con la línea de pensamiento del público general al salir del cine.
Curiosamente, muy al contrario que a la crítica especializada, al espectador medio le ha encantado la película. Puede que Michael no sea el biopic “definitivo” sobre Michael Jackson que algunos parecían estar esperando. Pero no podemos negar que es una recreación visualmente espléndida del fenómeno “Michael Jackson”, con una actuación central que justifica por sí sola la entrada, y una banda sonora que nos recuerda por qué el artista vendió más de 400 millones de discos.
Si ya eras fan, probablemente hayas salido del cine con la necesidad de volver a escuchar Billie Jean en bucle. Si no lo eras, probablemente al terminar la película te hayas convertido a la “michaelmanía”. Cualquiera de las dos cosas son muestra de que la cinta ha cumplido con su objetivo.
Michael se puede ver actualmente en plataformas de alquiler y compra. The Verdict está disponible en Netflix.


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